jueves, 18 de junio de 2009


Ricardo Belmont hace calistenia con guantes para ingresar al Congreso

El “hermanón”, Ricardo Belmont Cassinelli, alista físico (y bolsillo de doble fondo) para reemplazar al enfermo congresista Alberto Andrade, quien se encuentra con su salud agravada en un hospital de los Estados Unidos.
Aunque resulte hasta irrespetuoso lanzar una noticia de este calibre, lo real es que al quedar bacante el puesto del querido congresista Andrade, por su salud resquebrajada, los estatutos de este poder del Estado permiten que lo suceda el postulante más votado de su lista que no logró obtener un escaño.
El ex Alcalde de Lima y actual propietario del canal 11 de TV, podría así suceder al también ex Alcalde de la capital, Alberto Andrade Carmona, a quien le habrían diagnosticado una irreversible fibrosis quística (un mal incurable que atrofia los tejidos pulmonares hasta hacer colapsar todo el organismo).
Belmont resultó primer suplente en las elecciones generales del 2006, siendo parte del Frente de Centro, al obtener 29,157 votos preferenciales, detrás de los ahora congresistas Alberto Andrade, Rosario Sasieta, Víctor Andrés Belaúnde y Johnny Lezcano Ancieta.
Belmont Cassinelli ha tenido una vida empresarial y política muy agitada. Se inició en programas de entrevistas y deportivos a inicios de los 80s.En la primera mitad de esa misma década sufrió un primer traspié al ser baleado en el estómago por un desconocido. El intento de asesinato nunca fue aclarado y motivó que Ricardo Belmont se aleje por un buen tiempo de la televisión.
Aunque anualmente siempre encabezó las famosas teletones para recabar fondos para la clínica “San Juan de Dios”.
Recobrado en su salud fundó en 1989 su Movimiento Cívico Independiente OBRAS y un año después, en 1990, fue elegido por una mayoría considerable, Alcalde de la ciudad capital. Sucedió a un descolorido alcalde Jorge Del Castillo, que pese a recibir todo el apoyo del primer gobierno alanista, no hizo ninguna obra fundamental para la ciudad.
En 1993 repitió el plato y gobernó la ciudad en plena dictadura de Fujimori. Para 1995, compitió en las elecciones presidenciales por OBRAS, pero la maquinaria fuji-montesinista lo barrió de la faz política. El “hermanón”, fue sucedido en la Alcaldía –paradojas de la vida- por Alberto Andrade, quien ahora podría heredarle un escaño en el Congreso de la República.
El “colorao” desde 1995 se ausentó de la Televisión, alquiló por años su canal y se mudó a Miami, desde donde hace pocos años retornó con programas esporádicos en su retomado RBC televisión.
Pero en el trayecto, en la última década, ha tenido una serie de revolcones y desaciertos televisivos que sabrosamente recuerda Fernando Vivas en una nota.
Hoy por hoy, su inquietud televisiva se limita a conversar con un sacerdote los domingos, después de Hildebrandt, sobre temas morales y nada más.
De llegar al Congreso, Belmont ya viejo no promete mucho en esa torre de babel en que se ha convertido el Hemiciclo a vísperas de un año electoral que se anuncia lapidario y propio de rapiñas que ansían asegurarse una pensión vitalicia abultada.

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