jueves, 5 de marzo de 2009


MALAS ARTES PARA DESPRESTIGIAR A LA CVR

Coalición Apro-Fujimorista intenta Desvirtuar Foto Símbolo


Reportaje en Prensa Libre-Jueves 06 de marzo del 2009

Entrevista de Utero.pe al fotógrafo de Caretas Oscar Medrano
El Congresista aprista Edgard Núñez ha intentado desmerecer la exposición fotográfica "Yuyanapaq" (Para recordar, en español) en memoria de los años cruentos de guerra interna que nos tocó vivir a los peruanos.
En sus enajenados planes para torpedear la construcción de un Museo a la Memoria,Núñez no tuvo reparos en mentir descaradamente al afirmar que la foto símbolo de la CVR ha sido trucada y pertenecería a otro hecho ocurrido en la sierra del país.
Núñez,nada menos que actual presidente de la Comisión de Defensa del Congreso,es el mismo alfil que utilizaron los fujimoristas en noviembre del año pasado para deslizar la propuesta de una amnistía para militares que combatieron contra el terrorismo ,en una clara maniobra para evitar que la Justicia sancione a los criminales del Grupo Colina.
También nos mostró sus dotes histriónicas cuando protagonizó el film "Vidas Paralelas" financiado por Ejército Peruano donde se intenta blanquear la actuación de las FF.AA en su accidentada lucha contra Sendero.
Últimamente,obedeciendo los dictados de lo más nauseabundo del fujimorismo,dijo que la donación alemana para el Museo de la Memoria iba a terminar en las arcas de varias ONGs
.

******************************************
Reproducimos en versión completa el artículo que publicara la revista Caretas el 10 de abril del 2008,en su edición 2022.En él,se demuestra que el sobreviviente de la masacre senderista de Lucanamarca ocurrida en 1983,sí existió.Es más,fue ubicado nuevamente por Oscar Medrano ,autor de la foto símbolo de la CVR.

******************************************

RETRATO DE UN SOBREVIVIENTE
Caretas volvió a encontrarlo 25 años después de ocurrida la brutal matanza de Lucanamarca.Aquí su testimonio.
"¿Te acuerdas de mí?”, preguntó Oscar
Medrano, reportero gráfico de CARETAS.
Edmundo Camana Sumari, de 56
años, no tardó en reconocerlo:
–“Ahh, sí. Tú viniste cuando los terrucos
me sacaron la mierda”.
Fue hace exactamente 25 años. El domingo
3 de abril de 1983, unos 60 terroristas de
Sendero Luminoso incursionaron en el distrito
de Santiago de Lucanamarca, a 180
kilómetros al sur de Ayacucho. Asesinaron
a 69 personas a machetazos, en venganza
porque el pueblo se rebeló ante la tiranía
senderista y mató a algunos de ellos.
Medrano fue el único periodista en
llegar a Lucanamarca un día después
del suceso. El excepcional testimonio de
la tragedia apareció en CARETAS 743.
Entre las víctimas de la atroz “mesnada”,
como la calificó Abimael Guzmán,
hubo 18 mujeres y una veintena de niños.
Sólo cuatro pobladores sobrevivieron.
Edmundo Camana, 31, y ganadero,
fue uno de ellos.
El comunero recibió
un corte profundo en la
nuca y fue abandonado
pensándolo muerto.
Veinte años después, el
retrato de Camana de
Medrano se convirtió en
la foto símbolo de la Comisión
de la Verdad y
Reconciliación. El paño
de tela sobre la mitad
de su rostro, y la mirada
profunda y triste del
comunero, simbolizaron
con estoica certeza la
tragedia política de esos
años.
Un cuarto de siglo
después, CARETAS retornó
a Lucanamarca
en busca del sobreviviente.
No fue fácil dar
con él. En CARETAS
743 consignó su nombre
como Celestino Ccente,
“oriundo de las alturas
de Iquicha, provincia de
Huanta”. El comunero
había dado un nombre
falso por temor a una
represalia. Por esta razón, la propia
CVR no pudo recoger su testimonio.
Se pensó que estaba muerto.
Pero no era así.
El pasado fin de semana, Medrano y
quien escribe caminaron 15 km desde
Lucanamarca hasta colina de ‘Condorhuachana’
(donde nacen los cóndores)
donde, al pie de la colina, en una casa
construida con piedras, vive Camana.
El hombre está paralizado de la cintura
para abajo como resultado del hachazo.
Su hermana Victoria lo cuida en la medida
de sus exiguas posibilidades. La familia
vive del pastoreo de un puñado de
ovejas, reses y alpacas. Postrado sobre
una piel de oveja Camana observa la famosa
fotografía y recuerda:
“Tú eres un gamonal explotador”,
me dijeron. “Me agarraron cerca de
Muylacruz, cuando venía de mi estancia
montado en mi caballo. Uno de
ellos me tiró un puntapié y yo me
amargué y le saque la mierda. Era bajito
nomás, pero el resto de sus compañeros
lo ayudaron. Eran muchos y no
pude defenderme. Luego de amarrar
mis manos con la soga de mi caballo,
me arrastraron con dirección a Lucanamarca.
En el trayecto, encontramos
a varias personas haciendo su faena
comunal al borde de la carretera. Éstos,
al ver a los senderistas, se escaparon,
pero 10 fueron capturados”.
Entonces se desató la carnicería.
“El primero en ser atacado fui yo”,
narró Camana. “Me arrodillaron en
presencia de los demás y me golpearon
con el hacha en la nuca. Caí desmayado
y no escuché cómo los mataron
a los demás. Ala una de la madrugada
desperté en medio de los cadáveres.
No había nadie. Me dolía fuerte
mi cabeza que estaba cubierta de sangre.
Sacudí a los demás, pero constaté
que todos estaban muertos. Así, mal
herido, agarré un palo y cojeando me
vine por la carretera hacia Huancasancos,
donde fui auxiliado por mis vecinos,
quienes me contaron de la matanza
de Lucanamarca. Me trasladaron
a Huamanga donde estuve cinco
meses en rehabilitación, pero no quedé
bien. Luego me fui a Ica y luego retorné
a Ayacucho. No me atreví a decir
nada a los de Derechos Humanos porque
tenía miedo que los terroristas se
enteren de que estaba vivo”.
Exiliado en pampa cubierta de ichu,
nunca se enteró que las líneas recias
de su rostro golpeado dieron la vuelta
al mundo. (Abilio Arroyo) ■
Copyright © 1995-2007 caretas.com.pe - Todos los derechos reservados - Editora Novolexis S.A.C


miércoles, 4 de marzo de 2009


KEIKO FUJIMORI : LA CONCHA ASUSTADA


A Keiko todos se le fueron encima. Y no es para menos, tiene la osadía de llamar cobarde a alguien como Toledo que critica abiertamente el evidente maridaje que se percibe entre apristas y fujimoristas.
La Keiko reaccionó así porque teme un desenlace vergonzoso en el juicio que sigue la Nación contra su padre .La mayoría de peruanos decentes aspiran que se castigue ejemplarizadoramente al que mando asesinar con sevicia a estudiantes indefensos y dirigió una política secreta de exterminio que acabó con miles de peruanos.
Algunos afirman haber creído estar espectando a Keiko la ballena asesina del acuario de Miami que dejara de existir años atrás.
La Congresista de marras, asume así la campaña mediática iniciada por el abogado de Fujimori quien al verse perdido intenta atemorizar a los vocales que emitirán sentencia acusándolos de influenciables por los medios de comunicación.
Tal como lo afirma Angel Paez de La república:”Fujimori es procesado por los delitos que cometió y no por lo que publicaron los periodistas”.
La Keiko, a la cabeza de los que defienden al indefendible, trataría de aglutinar fuerzas (con el marco de la sentencia condenatoria contra su padre) para hacer un último intento para amnistiarlo ya que no pudieron conseguir su afiebrada absolución.
Para ello echarían a andar un “plan B” que consistiría en desestabilizar a tal punto al país que nos tengamos que ver nuevamente en la encrucijada de votar por “un mal menor”, es decir ella, o sus compinches arreglados bajo la mesa.

RESULTA SINTOMÁTICO VER LA CABIDA QUE BETO ORTIZ LE DÁ A LOS FUJIMORIS
Veámos y Escuchemos detenidamente:

MAGALY SOLIER Es la Lauren Harris del Heavy Metal peruano



Magaly Solier ha dado mucho que hablar. Y por diferentes frentes. Primero se generó una discusión por la película (aun no estrenada) que ella protagoniza donde se le acusa de encarnar a una mujer irreal del mundo andino.
Luego con su confesión de pertenecer al submundo de la música metalera, hard rock o heavy metal, desató una retahíla de comentarios sobre su posición frente a la sociedad y sistema que la alberga.
Pero pocos han percibido que su supuesta idolatría por los de la banda británica Iron Maiden se basa en su real admiración por la hija del bajista del grupo, Lauren Harris.
Su corte de cabello, su maquillaje facial, sus polos ceñidos color negro que suele usar en sus reuniones con jóvenes de su edad, son el claro reflejo que a nuestra Magaly huantina lo metálico le aflora por los poros. Y ni que hablar de los polos que suele mostrar su hermano.

Pero, seguramente ellos no saben a profundidad los pros y contras que encierra el sumergirse en la cultura metalera.Obviamente, tienen el derecho de defender sus gustos e inclinaciones.
RAÍCES
También recordemos que muchos de los provincianos en edad de rebeldía que emergen al mundo citadino suelen encaminarse, cuando tienen escasos estudios y guía parental, por opciones radicaloides. Por ejemplo, en la actualidad, el provinciano o descendiente de provinciano sumergido aun en zonas pobres de los conos de Lima, escoje tomar modismos de la música metálica o del reggeton.
Aquellos con espíritu más “revolucionario”, con ansias de surgir pero aplastados por el sistema y limitado por su escasa preparación, escojen la onda heavy metal o emo, mientras que aquellos, atrapados en zonas lumpenizadas y más ligados al bajo mundo del pandillaje, escojen el reggeton como su música de bandera.
Volviendo al tema que nos ocupa, Lauren Harris ha sido telonera del grupo Iron Maiden en su extensa gira que realizó por todo el mundo en el 2008.Tiene un timbre de voz extraordinario que la ha hecho una de las preferidas del rock duro de la Gran Bretaña.
Se espera que esté acompañando a su padre Steve Harris (bajista de Iron Maiden) en su próxima presentación en Lima.

martes, 3 de marzo de 2009


IRON MAIDEN: La Música Satánica y el Trauma de la Guerra

Extraido de Blogiarquia de José Talavera de la PUCP
lunes 2 de marzo de 2009

Iron Maiden: la música satánica y el trauma de la guerra
Bien dicen que la ignorancia es atrevida. A casi treinta años del lanzamiento de su primer álbum, hay quienes todavía sostienen que la música de Iron Maiden es satánica, que le canta a la muerte, o peor aun, que promueve el racismo, la xenofobia, el derramamiento de sangre y el apartheid, entre otras cosas. Para un fanático, un seguidor o un simple oyente de la obra de la mítica banda británica (creo que yo puedo ubicarme en la segunda o tercera categoría) puede ser tolerable que haya gente que no guste de este tipo de música, pero de ahí a descalificarla con tales adjetivos ya hay bastante distancia.Traigo este tema a colación con motivo de un post de Rodolfo Ybarra, en donde sostiene lo mencionado anteriormente. El supuesto satanismo de Iron Maiden es un tema ya largamente superado. Alguien que siga creyendo eso o desconoce la totalidad de la obra de la Doncella de hierro, quedándose en unos pocos árboles y no viendo todo el bosque; o miente. Hace poco en el blog que se ha abierto en El Comercio con motivo del próximo concierto de los británicos en Lima, se discutió el tema y se llegó a la misma conclusión: la discusión no tiene sentido a la luz de los discos que durante tres décadas Iron Maiden ha sacado al mercado.¿Qué Iron Maiden tiene canciones que pueden generar polémica? Si, es cierto, pero no más que otras bandas. Pero uno no puede quedarse en la simple impresión de sus portadas o del título de sus álbumes o canciones. Así como tenemos pistas tales como Killers, 2 minutes to midnight o Prowler, hay otras de distinto corte. Están las que evocan episodios de guerra (Aces high y Where eagles dare en referencia a los ingleses en la Segunda Guerra Mundial, The trooper respecto a la Guerra de Crimea) sin ser necesariamente violentas o propagandistas de la muerte; otras que combinan lo anterior con un aire más ancestral (Run to the hills, The clansman); las dedicadas a alguna figura histórica (Genghis Khan, Alexander The Great); las que se inspiran directa o indirectamente en la literatura ( The Trooper nuevamente, inspirada en la obra de Lord Alfred Tenysson; The Rime of the Ancient Mariner, basado en el poema de Coleridge; Murders in the Rue Morgue, clara alusión a Poe); unas con un aire más personal, a veces melancólico (The evil that men do, Wasted Years, No more lies); clásicos como Fear of the dark, Hallowed be thy name y The number of the beast que más que alabar al diablo, describen sensaciones tan humanas como cotidianas, tales como el miedo y la angustia. ¿Qué la música de Iron Maiden es violenta? Es relativo, según qué entendamos por violencia. Digamos que sí, que tiene algunas canciones con letras un poco violentas, pero como hemos visto líneas arriba, hay muchas otras que no lo son (y entre ellas encontramos a varias que son casi obligatorias en cada concierto).En fin, démosle a Ybarra el beneficio de la duda y digamos que no conoce la obra de Iron Maiden más allá de algunas canciones. Sin embargo, lo que si me llamó bastante la atención fue su siguiente afirmación (en referencia a Magaly Solier y su gusto por el heavy metal):
Díganme si esto no es un caso patológico, un trauma de guerra no superado o, al fin y al cabo, un hecho controversial: una persona que ha sufrido la violencia y degusta –y lo declara públicamente-- de un tipo de violencia musical (y no me refiero al sonido distorsionado de las guitarras o efectos).Extendiendo esto podemos explicar, en parte, por qué Iron Maiden está batiendo récords de venta en el Perú: entradas agotadas, polos, chucherías, souveniers, etc., etc. Y es que el Perú, señores --¿inconscientemente?--, tiene un culto arraigado a la muerte. In extremis: si Iron Maiden fuera a tocar a Ayacucho ningún otro concierto en el mundo podría superarlo en cantidad de asistentes (los organizadores han errado el camino).¿Un caso patológico? ¿Un trauma de guerra? ¿Resulta que a Magaly Solier le gustaría la “música violenta” de Iron Maiden por un trauma de guerra no superado? No me inclino a pensar ello, primero porque es mera especulación (¿qué pruebas tiene para afirmar ello? ¿Hay alguna evidencia para sostener tal relación de causalidad?). Segundo, porque a partir de una simple declaración y de un simple gusto, se está llegando a decir que la actriz tiene algún tipo de patología.Lo más ingenuo (por decirlo de alguna manera) es hacer la extensión que en el post se hace: este trauma de guerra no superado sería una de las razones por las que Iron Maiden está batiendo records de venta, un tal vez inconsciente culto a la muerte. ¿Tiene esto sentido? Dejemos el parroquialismo y veamos más allá. ¿Este culto a la muerte explica también que el concierto en Colombia haya sido un éxito en cuanto a venta de entradas? Claro, tal vez por el conflicto que allí se vive. ¿y en Chile? Probablemente sea el trauma no superado de la dictadura pinochetista. ¿Y en Brasil y Argentina? Por qué no, en el primer caso podríamos explicar el éxito de los irons por la tremenda desigualdad y en el segundo, por el legado de violencia de su última dictadura militar. ¿Y México? ¿Y la gira por Europa, en donde casi todas las presentaciones se caracterizan por agotar las entradas? Una de dos: o dejamos de ser parroquialistas y afirmamos que dicho culto a la muerte y trauma no superado es algo que se da en varios países y por ello Iron Maiden llena sus conciertos; o aplicamos la navaja de Ockham y buscamos una explicación más sencilla y satisfactoria.¿Es en verdad creíble que el éxito de una banda en un país se deba a lo que Ybarra argumenta? ¿Hay tal culto a la muerte y trauma de guerra no superado en países tan prósperos como Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca o Australia? No es más creíble sostener que si hay tal fiebre en Perú es debido a que Iron Maiden nunca ha venido por aquí. Igual que en Ecuador o que en Colombia hace un año. Si la hipótesis de Ybarra fuera cierta, ¿el concierto de Megadeth-banda de trash metal-el año pasado no debió haber presentado un lleno total? (lo cual finalmente no ocurrió). ¿Tiene sentido? Si países como los nórdicos o Australia, en donde los británicos se han presentado varias veces, todavía llenan escenarios, ¿por qué esperar algo distinto en el Perú? Es una cuestión sencilla, de sentido común.
Publicado por José Talavera en 08:04 AM
Más informes sobre el tema aquí, aquí y también aquí
Sumándose al tema aquí,y aquí mismo.

LA PATRIA SIN ALIMAÑAS...Sobre el Racismo que Perdura


7 de Agosto de 2000
Por MARIO VARGAS LLOSA
La Patria Sin Alimañas
EN la noche entre el 10 y el 11 de junio, a la 1 y 30 de la madrugada, el mozambiqueño Alberto Adriano se despidió de un amigo con el que había visto un partido de fútbol en la televisión y emprendió el regreso a su casa, a pocas cuadras de distancia. A estas horas las calles de Dessau, en Alemania Oriental, suelen estar desiertas, pero Alberto -39 años, residente legal, casado con una alemana y padre de tres hijos de ocho, tres años y cinco meses, y empleado en el camal de la ciudad como embalador- se encontró de pronto, a la orilla del parque que debía cruzar, con tres jóvenes ruidosos. Cuando advirtió que las canciones que cantaban pedían "limpiar a la patria de alimañas" ya era tarde para huir. Los tres jóvenes llevaban las cabezas rapadas y tatuajes en los brazos, y se habían conocido pocas horas antes, en la estación de tren de Dessau. El mayor de ellos, Enrico Hilprecht, de 24 años, aprendiz de panadero, había sido ya procesado por robo. Los otros dos, de 16 años -por ser menores de edad, la policía calla sus nombres-, desde que abandonaron el colegio, vagabundeaban. Los tres habían participado en mítines y marchas contra los inmigrantes que grupos nacionalistas y neonazis organizan con frecuencia en la antigua Alemania comunista, y, sobre todo, en las regiones de Turingia y Sajonia-Anhalt, y presumiblemente esta afinidad propició su amistad, que sellaron con jarros de cerveza. Encontrarse con una "alimaña" de carne y hueso en ese amanecer solitario de Dessau, debió parecer a los eufóricos patriotas un regalo de los dioses. Según confesaron después, el mozambiqueño trató por todos los medios de aplacarlos y no intentó siquiera defenderse, Hiltricht lo sujetó de los brazos por la espalda, mientras sus dos amigos lo rociaban de puntapiés y puñetazos. A los cinco minutos, Alberto Adriano se desplomó, inconsciente.
Pero ellos siguieron golpeándolo un buen rato, y luego lo arrastraron al parque, donde lo desnudaron y sembraron sus ropas en torno al guiñapo en que lo habían convertido. La policía los encontró junto a su víctima, todavía cantando tonadas racistas. Adriano falleció tres días después en el hospital, sin haber recuperado el conocimiento. Ante el tribunal que los juzgó, los victimarios han mostrado una absoluta indiferencia sobre su suerte. Los dos menores irán a una correccional por nueve años, pero Enrico Hilprecht, para quien el fiscal había pedido 20 años, ha sido condenado a cadena perpetua. Alemania no es un país donde se incremente la delincuencia callejera. Por el contrario, como muestra un reciente artículo de Claus Peter Müller en el Frankfurter Allgemeine Zeitung (23 de agosto), en los últimos años ha experimentado una disminución progresiva de crímenes, atracos y otros hechos delictuosos, tanto en las regiones orientales como occidentales. Con, eso sí, una grave excepción: la de los delitos raciales, en contra de los inmigrantes de toda etnia y religión. Éstos han venido aumentando de una manera sistemática, sobre todo en los estados de la antigua República Democrática, con ataques contra las residencias de refugiados, atentados en sinagogas y mezquitas, palizas, asesinatos y destrucción de comercios y hogares de africanos, asiáticos, judíos y europeos no germanos. Luego de la bomba que estalló en Düsseldorf el 27 de julio, dejando un saldo de diez extranjeros como víctimas, seis de ellos judíos, el propio gobierno ha encabezado una campaña contra el odio racial y el extremismo nacionalista, una de cuyas consecuencias podría ser la disolución del Partido Nacional Democrático, uno de los grupúsculos neonazis más histéricos en su prédica contra los inmigrantes. Esta prohibición provoca un ácido debate en el seno de la coalición gubernamental, en la que algunos dirigentes de los Verdes, por ejemplo Claus Leggewie, temen que la medida sea contraproducente y sirva más bien para rodear de una aureola heroica al PND. (Éste, en un comunicado, ha hecho saber que desde que comenzaron a circular los rumores de su prohibición, las adhesiones se han multiplicado). El racismo es un ingrediente esencial del nacionalismo, aunque éste, en sus expresiones menos beligerantes, se camufle detrás de una máscara tolerante y democrática. No se puede sostener, de un lado, que la pertenencia a una nación constituye un signo de identidad que hermana y define a una comunidad como un ente soberano y único, y, de otro, negar que semejante creencia conlleve unos gérmenes inevitables de discriminación y exclusión contra quienes, por el color de su piel, la lengua en que se expresan, el dios al que rezan o sus simples convicciones, atentan contra aquella homogeneidad y unidad que postulan los nacionalistas y son una prueba viviente de la irrealidad de semejante doctrina. Por eso, la violencia persigue como su sombra a las teorías nacionalistas, una "cultura" que prende con facilidad en las gentes incultas, en pobres diablos como los tres cabezas rapadas de Dessau, a los que, si no fueran eso -patriotas- no serían sino tres pobres ruindades humanas sin rumbo ni razón en la vida. Gracias a los grupos neonazis saben que el simple hecho de ser arios y alemanes justifica su existencia, hace de ellos valores y orgullos ambulantes, y les confiere una superioridad ontológica sobre esas "alimañas" que vienen a macular su patria, como el mozambiqueño Alberto Adriano. Cuando se trata de racismo, nadie debería tirar la primera piedra sin mirar primero lo que pasa en su propia querencia, pues se trata de una plaga de la que no está exenta sociedad alguna. ¿No es racismo el que practican en el País Vasco los fanáticos de ETA, asesinando concejales, policías, empresarios, volando hogares, negocios, aterrorizando a los ciudadanos del común para imponer en un apocalipsis de sangre y odio vesánico esa patria impoluta, limpia de extranjeros, con la que sueñan? No hay sociedad en la que la desconfianza y el miedo hacia el otro, el que es distinto, no haya alimentado esa oblicua y vergonzante forma de racismo que es el nacionalismo. De modo que sería deshonesto ver, en aquellos incidentes y crímenes contra inmigrantes, un problema sólo alemán. Pero es cierto que, dados los antecedentes de Hitler y el nacional socialismo, todo problema de esta índole en la sociedad alemana resulta inquietante y particularmente ominoso. Es verdad que, en términos estadísticos, quienes salen, armados de bates de béisbol, a cazar inmigrantes son una minoría insignificante. Pero, en estos casos, el problema mayor no suele estar en esas pandillas de beodos histéricos que golpean y matan, sino en esas masas silenciosas que, mientras aquéllas incendian, destruyen y perpetran sus atropellos y crímenes, miran al otro lado, y no ven ni se enteran de lo que ocurre, o secretamente se dicen que aquello, por desgracia, seguirá ocurriendo mientras sigan llegando negros, amarillos, cobrizos, mahometanos y judíos a quitarles los puestos de trabajo a los pobres nacionales, a tornar peligrosas las calles por sus hurtos, a estropear las buenas costumbres locales con las suyas, primitivas y bárbaras. No es una casualidad que los grupos de la extrema derecha hayan reclutado más adeptos en la región oriental de Alemania que en la occidental, donde las prácticas democráticas han calado de manera más profunda que en quienes hasta la caída del muro de Berlín, en 1989, vivieron en una dictadura totalitaria. En un ensayo muy interesante, Jochen Staadt rebate las tesis según las cuales las simpatías por las tesis nazis en la ex Alemania comunista deban explicarse por la frustración y el aturdimiento que causa entre los jóvenes la magnitud de los cambios ocurridos, la inseguridad y el desempleo que ahora los amenazan. Según él, la raíz del mal es anterior, y se confunde con el régimen político comunista, en el que ya hubo manifestaciones gravísimas entre los escolares y universitarios de simpatías por el hitlerismo, surgidas al rescoldo de la política de encendido nacionalismo que aquél patrocinaba. Aunque la censura impidió que esto trascendiera, hubo múltiples incidentes racistas (a menudo contra las familias de los soldados y técnicos soviéticos avecindadas en Alemania Oriental), según precisan los informes de la Stasi, la policía secreta comunista, que Jochen Staadt cita. En uno de ellos, los agentes señalan violencias étnicas cometidas en Cottbus, Dresden, Halle, Magdeburgo y Erfurt en las que proliferaron "la brutalidad, el antisemitismo, la xenofobia y las simpatías fascistas". Recurrir al nacionalismo es siempre jugar con fuego, y mucho más si apela a este recurso, para apuntalarse, un régimen autoritario. Porque, llevada a sus últimas consecuencias, toda doctrina nacionalista desemboca, no en el colectivismo socialista, sino en el nazismo. ¿Tendrán éxito los esfuerzos que llevan a cabo el gobierno alemán, los partidos políticos democráticos y las instituciones de derechos humanos para conjurar estos preocupantes indicios de un renacimiento del nacionalismo racista? En todo caso, es elogiable que el problema no sea escamoteado y figure, hoy, en el centro de la actualidad alemana. Son valiosos, sin duda, los esfuerzos por abrir los ojos del gran público sobre la realidad de la inmigración, enterándolo de que ésta es una necesidad imprescindible para Alemania -como para todos los países industrializados de Europa- si quiere mantener su ritmo de desarrollo y sus niveles de vida. De modo que estas "alimañas", en vez de ser perseguidas deberían ser recibidas con los brazos abiertos, ya que es mucho más lo que aportan que lo que reciben, y con políticas que faciliten su integración y convivencia, de manera que vayan cediendo los prejuicios y rencores que la ignorancia y la incomunicación entre comunidades distintas siempre provocan. Pero, no hay que ilusionarse demasiado. Éstas son razones, y el racismo no tiene nada que ver con la razón, sino con la sinrazón de atávicos miedos y fantasías ancestrales, con el pavor ante el riesgo y la novedad incesantes de un mundo que escaptua transformación. Este es un mundo nuevo, pletórico de posibilidades para los individuos y las sociedades que sepan adaptarse a él. Pero también preñado de riesgos y peligros antiquísimoa a todo lo que enseña la tradición, que exige reacomodar y revisar cada día las viejas creencias y enseñanzas, y adoptar unas nuevas, más aptas para lidiar con esa realidad transformada y en perpes, que, acaso, se exacerben en vez de desaparecer debido precisamente a la velocidad de los cambios. Hace unos días, comí salchichas y bebí cerveza en una taberna de Munich con un pianista peruano, arraigado en esa ciudad desde hace más de diez años. Está casado con alemana, habla alemán perfectamente, se gana la vida muy bien con su hermoso oficio. Cuando le oí decir que, desde hace algún tiempo, rehusa todas las ofertas que recibe para tocar el piano en ciudades de Alemania Oriental, "porque tengo miedo", me pareció que exageraba. Pero, esta mañana leo que, los organizadores de los festejos del centenario de la muerte de Nietzsche, en Weimar, han repartido entre los estudiantes japoneses de la Universidad de Waseda (muy activa en los actos conmemorativos) venidos para la celebración, el siguiente comunicado: "Alemania tiene un serio problema con grupos neonazis y sectores de la población que no acogen a los extranjeros como debería ser, en un país civilizado. Por favor, regrese a su residencia sólo en autobús o taxi y no permanezca en la calle hasta tarde en la noche".
________© Mario Vargas Llosa, 2000.© Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Diario El País SL, 2000.

LA GRAN REUNIÓN..Los Guardianes de la Música Criolla




Publicado por el Utero.pe
Si lo único que te suena de la música criolla son Pinglo y Polo Campos, corre a comprarte “Renacimiento”. Ya se ha hablado bastante de este disco: diecinueve veteranos de base siete para arriba, la mayoría nacidos antes de la Segunda Guerra Mundial, famosos cada uno en el Centro Social Musical de su barrio y nada más, cantan composiciones inéditas, rescatadas para la posteridad.
Suena cliché decir que “La Gran Reunión: Los Guardianes de la Música Criolla” es nuestro Buena Vista Social Club, pero, la verdad, la referencia resulta inevitable con este disco. No se pueden evitar las comparaciones desde el saque, con los dos primeros tracks : “Viejo jilguerillo” con un Genaro Falcón que no tiene nada que envidiarle a un Compay cualesquiera; y “A mis Barrios Altos”, de Pepe Villalobos, arreglado con el banjo del productor Willy Terry, que le da un toquecito world music perfecto.
Ojalá que, al menos esta vez, no se mezquine el esfuerzo y la calidad de Sayariy Producciones (auspiciada por la PUCP y El Comercio). De música sé muy poco y menos de música criolla, pero lo que sí sé es que “Renacimiento” es de una factura extraordinaria (viene con un booklet de lujo) y no puedes comprarla en pirata. Compra peruano. Sé consciente pe varón.
También disfrutaron Heduardo y el blog de Perú.

BRYCE Y EL RACISMO EN EL PERÚ

Artículo escrito por el periodista Manuel Jesús Orbegozo en su blog "El Mundo,Un Día".Él,periodista de larga data en El Comercio y actualmente,profesor en la Universidad San Marcos,nos habla con experiencia sobre este lastre que pervive entre los peruanos y que no permite nuestro desarrollo.
Sunday, February 20, 2005

BRYCE Y EL RACISMO EN EL PERU
El racismo en el Perú se mantiene vivo y acaso tan duro como el "apartheid en Sudáfrica. "Está más vivo que antes", ha dicho el conocido escritor peruano,Cholos, serranos y negros después de los blancosAlguna vez, Alfredo Bryce Echenique tuvo una frase feliz, -desde el punto de vista sociológico, cuando al borde del siglo XX, dijo, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos que lo mejor que le pudo haber ocurrido en su juventud fue haber ingresado a esa universidad. “Recién entonces conocí al Perú real”, dijo.Acababa de pasar por la pila que exornaba el corazón del viejo local en el Parque Universitario cuando recibiò el grado de Doctor Honoris Causa. Con voz plena, en su discurso de agradecimiento, pronunció esa frase de oro. Bryce se refería a que la poblaciòn estudiantil de San Marcos, correspondía a jóvenes venidos de todas las clases sociales, pero fundamentalmente, de las provincias serranas del país.Y los serranos son la piedra de toque de la discriminaciòn racial en el Perú. Estos corresponden socialmente a lo que se demonina “raza indìgena” con características físicas y culturales muy diferentes a los que viven en la costa.Estos son por lo general de “raza blanca” aunque de ninguna manera “pura” porque, como se sabe, los peruanos originales, herederos del Tahuantinsuyo, se mezclaron con los españoles y poseriormente con los venidos de Europa. La primera amalgama producida por el encuentro de dichas dos razas produjeron lo que se conoce como “criollos” o “cholos” según el predominio de una etnia u otra.El indio, que produjo obras monumentales que causan la admiraciòn mundial -Cultura de Paracas, Machupicchu, Chanchan, Nazca, Chavin de Huántar, etc.-, fue maltratado hasta la humillaciòn.El Perú republicano no pudo corregir este desabalance social pese a los señalamientos contundentes hechos por estduiosos del problema como José Carlos Mariátegui y José María Arguedas, entre los más destacados. El racismo se produjo de todas maneras y prosigue hasta hoy. “En el Perú, el racismo que hay entre sus gentes se ha acentuado en vez de desaparecer” declaró Bryce a la Agencia EFE, luego de otro encuentro en San Marcos.El Rvdo. Padre Felipe McGregor, recientemente desaparecido, y la eminente doctora Maria Rostowrowski señalan que el racismo que se vive en el Perú puede ser peor que el “apartheid” de Sudáfrica en décdas pasadas.Yo, desde mi simple punto de vista periodístico, puedo atestiguar que, en el fondo, ese racismo era menos doloroso que el racismo peruano.El Johanesburgo comprobé el racismo, lo vi con mis propios ojos dolorosamente. Habìa colas, por ejemplo, para negros y colas para blancos; aunque era una cuestiòn solo formal.Pero, el racismo peruano es de conciencia. En el fondo de los corazones blancos hay un sordo desprecio hacia los corazones de los cholos y los serranos, de los indígenas o los negrosEsto no permite que fructifique un sentido de nacionalidad. El Perú no tiene nacionalidad. Los que van a las guerras, desde la del Pacífico hasta la del Cenepa reciente, -salvo excepciones- fueron más que nada indígenas, cholos o serranos. Ellos dieron su vida por la patria, no los blancos.“Cahapulin el Dulce” y los componentes de un grupo de música folklórica de éxito, declararon recientemente que les dolia en el alma cuando les cerraban las puertas de todo sitio “porque eramos serranos”. Ellos triunfaron en su medio, pero guardan un cierto matiz de rencor aceptable en sus corazones.Bryce hizo un rápido analisis de la situacxiòn y manifestó que los Conos que ya están consolidados en el norte y sur de la ciudad Capital, son como una especie de desquite de los invasores provincianos, de aquellosinmigrantes serranos o indígenas que dejaron su habitat de Los Andes para venirse a probar suerte frente al mar.Y ahí están ahora, haciendo desocupar a los limeños, de sus tierras de nacimiento. “En las playas del sur de Lima, dijo Bryce, los ricos intentan reproducir las viejas estructuras de poder donde el trato y las maneras de decir las cosas son miles dependiendo a quien se las digas; en eso, el Perú tiene una desventaja muy profunda frente a los otros países de poblaciones indígenas, como Ecuador o México”, expresó.Bryce fue brutal en su analisis. Como blasfemando dijo: “En Perú, la mirada del otro es siempre el infierno. El pueblo aún no ha participado en la historia, ha sido siempre el pasivo y no el activo. Solo participó de modo indirecto en la guerra que se hizo contra el terrorismo, Sendero Luminoso, donde llevó la peor parte”.Y eso que Bryce no vive permanentemente en el Perú, “vive como a caballo entre su pais y Europa, como lo dijo y si no estaría viendo todos los días y a cada rato, la sorda fórmula de apartheid que funciona entre los que son de un tinte u otro, aunque hayamos nacido en el mismo país.Otro estudioso, Wilfredo Andito Vega, ha escrito recientemente en un diario local: “Sin embargo, todavia vergonzosamente el contraste con un país antaño más racista que el Perú, en Sudáfrica, cuando fue abolido el apartheid, muchas empresas se esforzaron por dar una imagen no racista, incorporando a sus filas empleados negros, mestizos e indios. En el Perú, algunos empleadores todavía prefieren dar la imagen de un apartheid que está prohibido legalmente. Para corregir estas prácticas discriminatorias, es fundamental no solamente la presiòn social sino la intervenciòn directa del Ministerio de Trabajo, como manda la ley.Si prendes la televisión, verás los réclames publicitarios de jabones, detergentes o cervezas, animados por hermosas muchachas rubias, todas blancas, ninguna mestiza. Entonces pensarás que estás en Alemania o Inglaterra, pero no en el Perú.

lunes, 2 de marzo de 2009


LO INDIO EN DEBATE Por Rafo León

¿Madeineshia o Madeinusa? Lo indio en debate Por: Rafo León, para Somos, 29 de octubre de 2006
Reproducimos textualmente el artículo que Rafo León publicara en la revista Somos, de Lima, a própósito de la opera prima de Claudia Llosa, Madeinusa. La película levantó tremenda polvareda y la polémica nuevamente ha tomado por asalto redacciones y blogs por internet. El debate sobre una presunta utilización de lo indígena nuevamente salta a la escena pública.
Curiosa película peruana que tenemos la obligación de elogiar. Mandan los críticos de cine que las películas hay que verlas como relatos de ficción y no como la narración de hechos ocurridos en la realidad; que un filme vale cuando es fiel a sí mismo, cuando construye con coherencia un universo paralelo al de lo real porque para eso se está haciendo ficción y no documental, crónica periodística ni informe antropológico. Muy bien, no puedo escribir entonces que MADEINUSA, ópera prima de Claudia Llosa, me disgustó porque presenta la vida de una comunidad andina de una manera que jamás encontrará como natural ni coherente quien conozca el Perú con cierta profundidad: decadencia, degradación, dipsomanía esencial, traición, como rasgos intrínsecos a una colectividad que es así por el hecho de ser.
Callaré mi molestia ante el despliegue de un mundo exhibido como algo congelado en un tiempo eterno, donde la gente forma parte de una masa colectiva que actúa guiada por atavismos gregarios y no por motivaciones individuales, como los animales. Borrachos desde siempre, incestuosos para siempre, taimados colectivistas hasta en la manera de elegir con quién se tiene relaciones sexuales. Zombies que por pertenecer a una cultura cerrada violentan a sus difuntos dándoles de beber dentro de sus ataúdes, glebas que celebran una festividad religiosa regida por códigos que jamás podrán variar. Xenófobos paranoicos que temen al foráneo portador del mal y potencial extirpador de creencias y tradiciones, y lo encierran en cala bozo de cerdos para que no altere el orden cósmico que determina sus vidas desde antes hasta después.
QUÉ TAL RAZA No puedo decir, según lo que ordena la crítica especializada de cine, que MADEINUSA atribuye al mundo campesino de los Andes un cuerpo de características único, generalizador e inamovible. Por tanto, que es una película racista. Como cuando en los western de los cincuenta los pieles rojas eran solo bestias ávidas de sangre que quemaban caravanas para violar muchachas blancas y cortar el cuero cabelludo de los buenos de la película, de puro malos que eran. No debo, a riesgo de quedar como un ignorante, exponer mi punto de vista acerca de que MADEINUSA es una propuesta prejuiciosa donde todos los vicios y taras correspondientes a una sociedad y desplegados en una manierista narración se explican por el hecho de que los indios andinos son así, así fueron y así serán. Como en las sagas fílmicas de Tarzán, donde los negros africanos eran caníbales, medio monos, aptos para porteadores como máximo destino, fieles por naturaleza a quienes les tendían la mano pero traicioneros por lo mismo, condiciones venidas con la piel, la bemba, los rulos y el hueso atravesado en la nariz. Debo elogiar esas viejas películas de matiné dominical porque contaban bonita la historia.CAVERNA PLATÓNICANo puedo, según lo que indica la semiótica cinematográfica cool, contrastar MADEINUSA con las maravillosas películas de Emir Kusturica, donde lo étnico-popular está explorado desde adentro, con la vitalidad de quien se atreve a acercarse y a zambullirse en el mundo de los otros, bajando del balcón esteticista y la avidez festivalera. Debo callar que una película reciente -RABBIT-PROOF FENCE de Philippe Noyce (GENERACIÓN ROBADA, en español)- da lecciones maestras de cómo volar en alas de la ficción para recrear una realidad feroz como la del racismo blanco australiano contra los maoríes, sin traicionar ninguna de las ordenanzas de la crítica especializada de cine. Debo sí escribir que MADEINUSA es de aplauso parado porque narra muy bien una historia de cholos en me dio de una festividad andina, tanto como re produce en forma intachable los prejuicios blancos y limeños sobre la gente de los Andes: regia para componer imágenes barrocas dignas de Nat Geo, con sus borrachos apestosos, sus violadores perdonados, sus cercos de ratas y un joven limeño que, uff, paga pato por meterse donde nunca debió estar. Platón dedicó su vida a diferenciar el simulacro de su modelo. MADEIMUSA dedica una hora y media a hacer del simulacro racista, un modelo de lenguaje cinematográfico moderno.

RAFO LEON SOBRE EL RACISMO

Extraído del blog: http://zonadenoticias.blogspot.com

lunes, enero 16, 2006
Rafo León sobre racismo
Como apunté ayer, el diario El Comercio publicó un artículo de Mario Vargas Llosa en el que uno de los temas abordados por el novelista fue el del racismo. Ayer, este tema fue tratado con amplitud también en este mismo diario a través de una entrevista (publicada en la totalidad de su segunda página) de Patricia del Río al periodista y escritor Rafo León, creador (a través de monólogos en primera persona ofrecidos a modo de crónica periodística) del personaje La China Tudela, una simpática señora racista y clasista de la burguesía limeña. La catalogo exclusivamente a través de sus taras no sólo porque básicamente esa es la configuración esencial que da vida, presencia y actualidad al personaje (El Comercio de hecho la presenta como el "personaje más representantivo de la discriminación en el Perú"), sino porque la entrevistadora le formula algunas preguntas a Rafo León con relación a este personaje y al tema mencionado: "Ahora, debo confesarte que me molesta muchísimo encontrarme con la pituquería cuando me celebra el personaje. Me pongo de un humor horroroso y siempre que me ocurre, decido que es la última vez que escribo, que no va más...", expresa León.
Lo que lleva a del Río a comentarle: "Porque te estás convirtiendo en el abanderado, en el ícono...": "En ese aspecto creo que hay efectivamente un asunto de representatividad perversa".Sobre el tema del racismo en sí, Rafo León expresa varias reflexiones interesantes que paso a consignar: "Creo que hay que aclarar la opción Humala, como hay que aclarar todas las demás, pero apertrecharse en un feudo social y reaccionar con paranoia es lo peor que puede pasar en este momento. No solamente porque se termina alimentando al candidato al que se recusa, sino porque ahondas las brechas que en este país son peligrosísimas, y que puede tener una salida muy seria y muy violenta. Esa reacción de la prensa, básicamente joven, me parece sumamente irresponsable". También: "El racismo en el Perú definitivamente existe. Tenemos datos concretos, dados por el Indecopi, sobre multas a discotecas por discriminación racial, o las terribles cifras del informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, así que es un hecho innegable". Y también: "El comportamiento del racismo en el Perú es muy plástico, es adaptativo. No vivimos en un 'apartheid' con reglas de exclusión establecidas; la discriminación es más bien sutil, pero sumada a ciertas condiciones económicas y a determinadas ideas, configura un fenómeno de exclusión mucho más complejo, que va más allá de lo racial". O este aspecto referido al buen gusto como arma soterrada para perpetuar la exclusión y afianzar los privilegios: "Efectivamente, si nos quedamos simplemente en la evidencia física de la raza no podremos entender nada de lo que está ocurriendo actualmente en el Perú. Por ejemplo, podrá parecer frívolo, pero una tiranía evidente es la cultura del buen gusto. Ese es uno de los elementos de mayor exclusión, por lo menos en Lima. Existen reglas no escritas, tácitas, sobre lo que son el buen y el mal gusto, que se ejercen día a día en ciertos sectores sociales altos, y que constituyen barreras de discriminación absolutamente contundentes". Finalmente, esta reflexión que extiende la práctica del racismo hasta los tiempos de la Colonia: "¿Qué es lo que defiende o perpetúa esta conducta de la exclusión?": "Básicamente, la experiencia del privilegio. Sentirte el elemento actuante y terminal de una tradición muy larga de 400 años, donde tú no has participado de un mundo de sujetos de derecho, sino de sujetos de privilegio. Esa situación de privilegio se traduce en el día a día". Día a día que, día a día, habrá que cambiar.
posted by Paolo de Lima at 2:15 PM

COALICIÓN para la ELIMINACION del RACISMO:

Rechazo de un OSCAR por racismo en el cine norteamericano

COALICIÓN para la ELIMINACION del RACISMO: Rechazo de un OSCAR por racismo en el cine norteamericano